Fuera de cobertura

Qué mal cuando la gente se rompe. Cuando alguien llora y un abrazo no le abarca, y sus facciones se tensan y su piel enrojece. Cuando lo que expresa son titulares y lo que no cuenta es lo que de verdad le está haciendo polvo.

Qué mal cuando no hay receta ni garantías en las palabras que pronunciamos. Cuando no podemos pintar un sol en mitad de tantas nubes ni abrigar un alma que tiene frío.

Qué mal cuando se alarga en el tiempo y la esperanza es un trayecto mojado por la lluvia, con sus baldosas rotas; ésas que salen al paso para salpicarte los pies y las pocas ganas de vivir.

Qué mal no saber, no poder, no permanecer, abandonar, estar fuera de cobertura.

Comentarios

Entradas populares