Basta de gritos

Hay una serie de anuncios en los que se insta a grito limpio a clientes que intentan hacer pagos en efectivo, a que utilicen la tarjeta EURO 6000. Son insoportables. Estoy harta de los gritos.

A gritos nos venden las ofertas, las emociones deportivas, los contenidos de cotilleo, las actuaciones de cantantes e imitadores de cantantes. A gritos, los concursos (el de Jordi Hurtado, no); a gritos, reporteros en mitad de la nieve o informando de casi cualquier cosa, con ese cantar insoportable al que no escapa nadie del gremio.

A gritos pedimos por enésima vez lo que sea, a gritos pedimos respeto y menos soberbia a nuestros adolescentes, a gritos decimos "a mí no me levantes la voz".

A gritos se impone la sinrazón en muchos despachos, a gritos se celebra un premio y un guiño del chico o la chica que te gusta cuando acabas de asomarte a la vida. A gritos se saludan los hombres antes de darse un sonoro palmeo en la espalda.

A gritos se achanta a quien se ha liado en una rotonda, a gritos se intimida a quien piensa distinto y te hace dudar. A gritos se arrojan el dolor y el resentimiento; a gritos se zanjan los temas que no dan de sí.

Con cada grito se apaga la voz de otro, de otra. Y sí, ya sé que determinados contextos admiten el grito como forma de comunicación y no pasa nada. Pero para mí sí pasa porque el grito es violencia; es imposición de una idea, de un mandato o de una emoción. ¿Microviolencia? Pues depende. En algunos casos quizá esté más cerca de la mala educación, de la falta de autocontrol, del comportamiento en masa... que de la violencia. En otros, los gritos lastiman, dañan, enferman y matan.

De niña no soportaba los gritos porque los que he recibido han sido casi siempre para humillarme y someterme. Ahora -que a veces yo también grito- me irritan y me ponen muy nerviosa porque el grito tensiona y se reproduce como los piojos: cuanto más juntas están las cabezas, más.

Publicistas y creativos multimedia: boicotearé cada producto que intenten venderme a gritos. Ya he pasado por el cajero y a Dios pongo por testigo de que mi EURO 6000 y su Programa de Privilegios se van a perder las navidades.

Comentarios

Entradas populares