Aghgggggh..

Ante los ojos un podría ser que, y en mi mirada angustiada un pero a lo mejor no, ¿no? Palabras difíciles que se pronuncian con una sonrisa que pretende suavizar los golpes lanzados sobre mi esperanza. Mi dolor desplazado hacia el corazón que, de pronto, se me muestra en una pantalla hecho añicos, apuntalado con tablas y clavos.

Lágrimas que se me escapan desautorizando a mi pudor. Un trozo de papel tosco que apresuradamente intenta empapar mi pena. Dirijo mi mirada hacia ella, recogida ya, cubierta, aparentemente a salvo y sabiéndola mermada, cosida, quebrada, vulnerable, inútil. Y quiero salir de allí para romperme yo también y acompañarla en este camino sobre el que acaban de desprenderse rocas que imaginaba contenidas con mallas leales.

Un pasillo más silencioso y más transitado de lo que necesito, un señor mayor con bata blanca que me mira, me sonríe y a duras penas se agacha para alcanzarme un papel caído. Me descubre, vuelve a sonreír y se retira.

Por delante una velada en soledad, los pulmones oprimidos y la tentación de dejarme caer un poco más. Hay una canción informada en mi pantalla que no suena por más que la tanteo con mi dedo y es precisamente esa.

Está prometida para mañana una sonrisa y son las dos, son las tres... Es tarde y es temprano, es para tanto o quizá no. Es un revés o un paso en firme, ¿es por mí o es por ti?

Aghgggggh...

Comentarios