Como si nunca hubieran sido

Portada del libro
Mi amiga Ana me ha regalado un libro. No es el último Planeta ni un best seller ni el manual de autoayuda más vendido durante este año. No es un libro cualquiera. Es un pasaje al Mediterráneo más imponente. Es una invitación a mantener la mirada y querer ver en mitad de la noche, las olas, el miedo y la muerte.

"Como si nunca hubieran sido" es un poema desgarrador escrito e ilustrado por los hermanos Javier y Juan Gallego. Es una publicación brutal, durísima, valiente. No imagino mucha gente eligiendo este libro para ponerlo bajo el árbol, porque es un relato incómodo. Regalar este libro es compartir desazón, reflexión y debate sobre el drama de las migraciones forzosas.

No sé si las luces, los adornos, las lentejuelas, los dulces y las celebraciones navideñas son el escenario más adecuado para un regalo como este. Y sin embargo, creo que "Como si nunca hubieran sido" es un libro muy necesario. Tendría que haber uno en cada casa y unos cuantos ejemplares puestos a circular en los bancos de las calles, en los centros de salud, en las aulas, en las cafeterías... Tener presentes a aquellas personas cuyos cuerpos "se hunden como un diluvio en el agua, en el ácido mar que deshace sus huesos sin dejar rastro ni restos" es una obligación moral y una responsabilidad.

"Dicen que novecientos/ Algunos otros que mil/ Puede que mil quinientos. Quizá fueran un millón/ Quién sabe/ Tanto da/ Han dejado de contar/ Han perdido la cuenta/ Han cesado la búsqueda (...)/ Podrían haber muerto/ Dicen/ Pero también podrían no/ Como si nada hubiera sucedido/ Como si nunca hubieran sido/ Como si no fueran nadie".

El poema es de una belleza estremecedora y las ilustraciones te arañan y espolean como no puede ser de otra manera ante esta realidad de la que somos cómplices. Estamos asistiendo a un drama de proporciones descomunales y no parecemos tener una hoja de ruta clara que termine con esta tragedia humanitaria. No estamos siendo valientes ni cogiendo el toro por los cuernos. Damos la espalda a la justicia con vergonzosa naturalidad para preservar lo nuestro como si lo fuera realmente. Y mientras, ellos y ellas que eran, mueren. Pero fueron y son "tan negros estos negros/ que son como el fondo/ que son como el lodo/ que son como un pozo/ que son como el cosmos/ que ni siquiera los ves".

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