Un día para agradecer


Estoy agradecida porque ayer, cuando le conté a mi fisioterapeuta cómo había ido la consulta con el traumatólogo, todo fueron palabras de tranquilidad y ánimo.

Estoy agradecida porque cuando salí de rehabilitación, pude sacar dinero del cajero porque tengo una cuenta con dinero y porque tengo un trabajo por el que recibo un salario, incluso cuando no estoy en condiciones de hacerlo.

Estoy agradecida porque cuando fui a tomarme un café, dos personas se me colaron en la barra y el camarero se ocupó de que yo fuera sin falta la siguiente.

Estoy agradecida porque en la cafetería me encontré a una amiga que estaba nerviosa porque empezaba en un nuevo trabajo, y tuve la oportunidad de decirle que estaba segura de que lo haría fenomenal porque ella es capaz de hacer lo que se proponga.

Estoy agradecida porque a continuación salí a la calle para sentarme en las mesas de fuera y había una libre, y desde allí podía ver cómodamente los minutos que quedaban para que llegara el próximo tranvía. Estoy agradecida porque encontré la forma de encajar las muletas en la mesa y colocar la mochila en el respaldo sin que se me cayera todo al suelo, como tantas veces.

Estoy agradecida porque llegué a tiempo al tranvía y conseguí un sitio libre. Estoy agradecida porque disfruto cada día de los veinte minutos de trayecto que puedo dedicar a la lectura. Gracias a que fui a sacar mi libro de la mochila, me dí cuenta de que no la llevaba.

Estoy agradecida porque al bajarme en la siguiente parada tenía en el bolsillo del abrigo el teléfono para llamar al bar y preguntar si aún estaba allí mi bolso. Estoy agradecida porque la camarera que me atendió salió a la calle para comprobar que ya no estaba y también que nadie la había entregado dentro.

Estoy agradecida porque lo que más lamenté haber perdido fue el libro que me había prestado mi amiga y que había escrito su padre. Estoy agradecida porque los afectos se impusieron a lo material y lo que me pesaba del robo era haber privado a mi querida amiga de algo importante para ella.

Estoy agradecida porque cuando llamé para cancelar mis tarjetas bancarias me atendieron con mucha rapidez y amabilidad. Estoy agradecida porque, justo cuando acababa de hacer la gestión, apareció Javier por casualidad y pude contarle lo ocurrido. Me ofreció sus llaves para que pudiera irme a casa, gracias a lo cual conseguí llegar a tiempo a un lugar donde me esperaban sin falta.

Estoy agradecida porque otra persona importantísima en mi vida marcó mi número para escucharme, consolarme y recordarme que podía contar con ella para lo que necesitara. Como siempre.

Estoy agradecida porque después de haber llorado tanto, cuando llamé a mi amiga para contarle mi despiste y el posterior robo de mi bolso con su libro, no se enfadó sino que le restó importancia y me quitó un gran peso de encima.

Estoy agradecida porque Javier pudo llevarme por la tarde a poner la denuncia en la Policía Local. Aunque unos metros antes de llegar pisé mal en un tramo de la acera donde el asfalto estaba abombado y mi insumisa rodilla sufrió una violenta presión, estoy agradecida porque pude dejarme recoger en unos brazos fuertes y amorosos que me consolaron mientras lloraba de puro dolor. Estoy agradecida porque a pesar del maltrato, mi tibia aguantó bien el envite y no resultó más lesionada de lo que ya está.

Estoy agradecida porque aunque pasé el resto de la tarde lamentándome por lo que me estaba pareciendo un día horrible, hoy me doy cuenta de que si me lo propongo soy capaz de transformar rabia, pesadumbre, victimismo y dolor, en gratitud.

Estoy agradecida porque todas las personas con las que compartí la tortuosa jornada que estaba viviendo ayer, envolvieron mis pesares con altas dosis de cariño, amor y palabras de ánimo. Estoy agradecida porque estos que están lejos de ser llamados buenos tiempos, me ofrecen cada día nuevos retos con los que medir mi capacidad de seguir adelante y buscar la luz dentro y fuera de mí. Una luz que, en tan entregada compañía, me regala además todo el calor que necesito.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Estoy agradecida por tener una amiga como tú...Gracias!!!
Macarena Domaica Goñi ha dicho que…
Gracias a ti, amiga anónima ;-)
EmeDemer ha dicho que…
Agradecida de conocerte, de sentirte así, cerquita, generosa y amigable como siempre. Pero sobretodo, agradecida de quererte! Gracias!
Macarena Domaica Goñi ha dicho que…
💙💚💛🧡💜💕