Hay que reírse más


Hay gente que te entra y gente que no. Química pura. En estos tiempos que vivimos hemos de contar con que también hay gente que nos entra (o no) a través de las pantallas. Es un tipo de relación curiosa la de sentir que conoces a alguien cuando jamás has cruzado una palabra con ella. Supongo que esto ha pasado siempre en otros formatos.

Cuando has estado durante muchas páginas compartiendo una historia es inevitable generar un vínculo, ¿no? Por identificación o empatía, o por todo lo contrario. Pasa también con las series largas: que alguien venga a mi casa a decirnos que Mónica, Phoebe, Rachel, Joey, Chandler y Ross no son amiguitos nuestros ;-) ¡Con la de tiempo que llevamos juntos!

Pues resulta que ahora me he hecho una amiguita nueva. Se trata de una relación unilateral, claro, de estas de las que hablaba antes; de las que no puedes tocar ni oler ni percibir. De las que se dirigen a un montón de gente y también, por qué no, a ti. Se llama María Herrejón y me encanta. Me hace sonreír y hay veces que me río mucho con ella.

Me la presentó mi chiquitina un día en YouTube y pensé (sin verbalizar; con adolescentes hay que medir las palabras siempre): "Otra chavala contándonos su vida como si tuviera algún interés".
Herrejón es una chica de aspecto fresco, alegre, moderna, siempre con su morrito pintado y su línea de ojos bien marcada. Parlotea sin descanso frente a la cámara sobre música, series, moda, cosas que le pasan y sobre la vida, como dice ella. Y aquí es donde me ha ganado. Me encanta cómo cuenta las cosas.

Es un pelín malhablada, las cosas como son. Pero entra como un cañón con su tono de voz contundente, su gestualidad payaseta y su locuacidad. Y por encima y sobre todo, esta chica tiene la cabeza amueblada y un discurso que tiene su punto y que se agradece mucho; máxime cuando entre quienes la siguen hay mucha chavalería a la que le vienen bien dosis de sensatez, fuerza y pistas para estar en el mundo, aunque sea a través de las redes sociales.

Hay desde el mundo adulto mucha inquina contra las redes sociales, que yo nunca he compartido. Creo que no tienen por qué sustituir a nada. Hay otros otros formatos y otras plataformas de acceso a la información y el entretenimiento -presenciales o virtuales-, conunicadoras y comunicadores más elevados, con mejor prensa, que siguen y seguirán (afortunadamente) en nuestras vidas, aunque nos guste darnos un paseo de vez en cuando por YouTube o Instagram. Creo también que las redes sociales han llegado a nuestras vidas sin un manual para su uso correcto; ahí es donde veo yo el problema. Con cualquier herramienta mal utilizada podemos acabar haciéndonos daño.

Pero a lo que iba: que ayer por la noche me reí un montón con una historia que Herrejón publicó en Instagram sobre una búsqueda en Amazon con resultado inesperado. Me encanta ver reír a la gente así y, sobre todo, soy muy fan de la frase "hacía tiempo que no me reía tanto". Pongámosle remedio: hay que reírse más; aunque sea por una bobada.

Comentarios